El Umbral de la Vida

Anhelo que sean eternas en mi jardín, como un pacto sellado con la tierra.

Publicado el 14/03/2026

El Umbral de la Vida

Quisiera que tus colores fueran el primer saludo del día, una explosión silenciosa de vida que invite a las abejas a su danza necesaria y alos colibríes –esos fragmentos de arcoíris escurridizos- a beber de tu paz.

Te imagino custodiando la entrada de mi hogar, plantada a ambos lados del umbral como dos centinelas de pétalos. Quiero ser testigo de tus cambios, de tu crecimiento y de tu marchitar, encontrando belleza en cada una de las estaciones. Que seas tú quien anuncie a las aves, con el lenguaje del polen y la sombra, que este es un refugio seguro.

Que las golondrinas comprendan, al verte, que aquí sus nidos son sagrados. Que vuelvan año tras año, sabiendo que nadie perturbará su vuelo ni su descanso.

Al final mi único deseo es el de ser un espectador humilde:

Colaborar con el ciclo del mundo.

Escuchar el susurro de lo que crece.

Observar la vida abrirse paso.

Simplemente quiero ver. Quiero estar presente mientras el milagro ocurre 

Eúa Raíz

Artículos Destacados