- Antigua BOdega
Stagnari
Teléfono. 2362 2137
5 Km. 20 Santos Lugares
Canelones - Bodegas del uruguay. - Uruguay
- Almena S.A.
Telefono: 2902 8888
Calle: Plaza Cagancha 1124
* Montevideo - Bodegas del uruguay.
- Alto de
la Ballena
Telefono: 94 410 328 (Visitas) / 94
240 365 (Ventas)
Calle: 12 Km. 16,400 Sierra de la Ballena
* Maldonado
- Antigua
Bodega San José
Telefono: 2369 0166
Calle: San Martín S/N Progreso
* Canelones - Bodegas del uruguay.
- Antiguas
Bodegas del Cabildo / Améndola Hnos. y Boido S. en C.
Telefono: 2222 2039
Calle: Camino de las Tropas 3192
* Montevideo - Bodegas del uruguay.
- Aripuca
Telefono: 4373 7024
Calle: Entrada por Interbalnearia Km. 55 1/2,
Frente a Costa Azul
* Canelones - Bodegas del uruguay.
- Bodega J.
Chiappella
Telefono: 2294 0437
Calle: 6 Km.29,800 Sauce
* Canelones - Bodegas del uruguay.
- Bodega
Leonardo Falcone
Telefono: 4722 7718
Calle: Av. Wilson Ferreira Aldunate y Young
* Paysandú
- Bodega
Marichal e Hijo Ltda.
Telefono: 4332 1949
Calle: 64 km 48.500 Canelones - Bodegas del
uruguay. - Acceso a la bodega: 5 km 39
* Canelones - Bodegas del uruguay.
- Bodega
Montes Toscanini
Telefono: 2364 4320
Calle: Municipio y Gral. Flores S/N Las Piedras
* Canelones - Bodegas del uruguay.
- Bodega
Reinaldo De Lucca
Telefono: 2367 80 76
Calle: 48 Km. 13,100 El Colorado
* Canelones - Bodegas del uruguay.
El objetivo fundamental del Programa fue transformar al
sector de la industria vinícola uruguaya a una mayor
capacidad competitiva; lo que en resumidas cuentas debe
definirse como el inicio del camino a la calidad total
de los vinos. Es, en definitiva, la traducción
tecnológica de la materia prima que proviene de los
viñedos de variedades seleccionadas.
La consideración inicial partía de la competencia en los
mercados internacionales, lo que representaba el ámbito
del MERCOSUR con la prevalencia de Brasil por todos
conocida, y obvio es decirlo el nacional para consolidar
un consumo medianamente alto y la posibilidad cierta de
acrecentarlo.
Se estructuraron dos etapas marcadamente diferentes en
los proyectos: En primer lugar la capacitación; extremo
fundamental en el desarrollo futuro del sector, por
cuanto no es valedero una inversión tecnológica fuerte
sin una base cultural que para ese estilo, la sustente.
En este sentido, no sólo se pensó en atender la
capacitación propiamente dicha del empresario vinícola
para moverse con normas de producción y gestión
modernas, sino además previendo la realización de
promociones comerciales, contratación de expertos
puntuales y prácticas dentro y fuera de fronteras. En
consecuencia, no hay dudas que el programa en sí mismo
considera a la capacitación como piedra de toque del
proceso; en tal sentido se exigió un monto mínimo del
rubro para cada inversión en activos fijos.
Dentro de los campos culturales sobresalieron los
idiomáticos, la informática, el marketing y, obviamente
los cursos y viajes de conocimiento al exterior (donde
deben incluirse cursos, pasantías y participaciones en
ferias y concursos).
En segundo lugar; la inversión de activos fijos está
orientada a la incorporación de maquinaria y
reparaciones de la infraestructura de bodega. El rubro
se fue consolidando a partir de la adquisición de nuevas
tecnologías (filtros, moledoras, bombas, etc.) las
reformas de recipientes y la compra de nuevos, entre los
que se destaca el acero inoxidable y asimismo la
tonelería de roble.
Cada bodega interesada en incorporarse al Programa debió
presentar un proyecto de inversión avalado por un
técnico de bodega y un especialista en Economía o
Administración.
Los montos de apoyo económico que se estipularon fueron
un tercio de las inversiones en activos fijos hasta un
tope de U$S 25.000 y un 80% de los gastos de
capacitación con un tope de U$S 10.000. Se presentaron
105 proyectos y se aprobaron 80.
La ejecución comenzó en el año 1999 estableciéndose como
fecha final la de febrero de 2001; habida cuenta de las
dificultades económicas, dicho plazo fue prorrogado
hasta diciembre de 2003. Sin perjuicio de dicha dilación
se ha cumplido el 74% de los proyectos iniciales.
En este sentido las cifras son muy claras, a junio de
2003: proyectos iniciales U$S 2.347.035.
Proyectos realizados y pagos U$S 1.758.038 diferencia
U$S 588.997.
En consecuencia, puede afirmarse que el Programa ha sido
un verdadero éxito, sin perjuicio de restar cinco meses
para su culminación.
La vid europea fue
introducida en América por los españoles en la primera
mitad del siglo XVI. Se le atribuye a los conquistadores
Francisco Cervantes y Hernando de Montenegro haber hecho
traer por el año 1545, las primeras plantas de vid desde
Canarias para cultivarlas en Cuzco y Lima,
respectivamente. Lima era entonces cabeza del Virreinato
del Perú.
De esas vides originarias de Canarias se elaboró el
primer vino americano en 1549, según lo documenta el
poeta peruano Garcilaso de la Vega (El Inca) en sus
"Comentarios Reales" (1606), uno de los mejores libros
de la historia del Nuevo Mundo.
Desde Perú, la vid se empezó a difundir hacia el sur del
nuevo continente, llegando primero al actual territorio
chileno y posteriormente a tierras argentinas. En 1557,
se cultivaron las primeras vides en el Cuyo y un tiempo
después en Buenos Aires. Se estima que en Buenos Aires
se realizó la primera elaboración de vino en el 1605, de
viñedos de cuatro o cinco años de establecidos.
Por la proximidad de Buenos Aires con nuestro
territorio, bien podría pensarse que el viñedo uruguayo
proviene de aquellas viñas. Sin embargo, las primeras
vides llegaron a la Banda Oriental de la mano de los
colonizadores españoles. Ellos plantaron la vid, junto
con el olivo y el nogal, cuando a mediados del siglo
XVII empezaron a establecer poblaciones en el suroeste
del territorio, que serían el comienzo de una
instalación por demás demorada.En efecto, el Río
de la Plata entró tardíamente en la atención pobladora
del colonizador español y aún más tardíamente lo hizo la
Banda Oriental. Tierras desprovistas de algún provecho -
metales preciosos - y extendidas hacia el lejano sur de
un mundo que tenía por centro a España, Inglaterra,
Francia y Portugal, fueron consideradas con preocupación
frente a los intereses expansionistas de las potencias
rivales. El conflicto imperial - en el que pesó el
riesgo de pérdidas territoriales y la extensión del
contrabando - determinó a las autoridades coloniales la
fundación de Montevideo y otros pueblos de la Banda. La
rusticidad de las costumbres, el estrecho horizonte
social, la pequeñez del mundo habitado por los primeros
pobladores provenientes de las Canarias a los que se
sumaron otros peninsulares con ambiciones de progreso,
dieron una fuerte tonalidad provinciana a esta sociedad
colonial.
Esta época colonial significó entonces para la historia
de la vid del Uruguay una primera etapa dedicada
solamente a la uva de mesa y elaboración de vino para
consumo familiar.
Una bodega en vitivinicultura, es un edificio o una
propiedad industrial cuyo objetivo está destinado a los
medios de producción y almacenamiento del vino.
Estructura productiva
Las grandes bodegas suelen poseer depósitos de
importante tamaño, en donde se almacena y se deja añejar
el producto en toneles y barricas. Las características
de éstos (materiales de los que está hecho, ventilación,
humedad, etc incidirán en gran medida en el vino
resultantes.
Además, las grandes bodegas suelen disponer de
laboratorios encargados de inspeccionar la calidad del
vino, y cintas de embotellamiento y etiquetado.
Las bodegas más actuales se construyen con criterios de
gravedad, de manera que la uva entre en la bodega en la
parte más alta, y el producto de las sucesivas fases de
elaboración va descendiendo, hasta la guarda en botella,
que se situaría en la parte más baja de la bodega.
Hay una enorme riqueza en la *Arquitectura de bodegas,
que son reflejo de diferentes formas orográficas, pero
también de modas, formas de entender el vino, o riqueza
aplicada a la edificación de las mismas.
Atención al cliente
Muchas tienen además, salas de desgustación para
posibilitar que el cliente pruebe el producto que desea
obtener.
Recientemente está tomando auge el turismo enológico.
Viñedos
Las uvas que se utilizan como materia prima, pueden ser
de viñedos poseídos por la bodega o pueden ser compradas
desde otras posesiones. No es necesario que estos
establecimientos se encuentren de forma adyacente a las
plantaciones de vides, ya que los frutos pueden ser
trasladados de un lugar a otro.